La informalidad laboral en México alcanzó el 55.4% en el tercer trimestre de 2025, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este incremento de 0.8% respecto al mismo periodo de 2024 representa el nivel más alto en tres años, reflejando un desafío persistente en el mercado laboral mexicano.
Según el Inegi, el número total de personas en todas las modalidades de empleo informal llegó a 33 millones, lo que significa un incremento de 466,000 personas en comparación con 2024. En el sector estrictamente informal, se registraron 17.6 millones de personas, un aumento de 833,000 respecto al año anterior.
Este aumento en la informalidad coincide con un panorama de desempleo cuya tasa se ubicó en 2.6% en octubre de 2025. Aunque el desempleo mostró un leve aumento de 0.1 puntos porcentuales en comparación con 2024, sigue siendo relativamente bajo. La población desocupada alcanzó 1.6 millones, con un incremento de 96,000 personas respecto al año anterior. A pesar de esta ligera alza, la economía mexicana parece estar absorbiendo más trabajadores, ya que la PEA aumentó en 1.1 millones.
El crecimiento de la informalidad plantea retos significativos para la economía mexicana, ya que este tipo de empleo suele ofrecer menores beneficios y seguridad laboral. El gobierno y las empresas deben trabajar en conjunto para crear políticas que promuevan la formalización del empleo, lo cual es crucial para mejorar las condiciones de trabajo y fomentar un crecimiento económico más sostenible.
Con estos datos, el debate sobre cómo reducir la informalidad y mejorar la calidad del empleo en México se vuelve cada vez más urgente. Expertos sugieren que se deben implementar medidas que incentiven la formalización, tales como la simplificación de trámites para pequeños negocios y la mejora en los programas de capacitación laboral.



